Lázaro Cárdenas, Presidente Comunista. Tomo II, Salvador Abascal Infante
Lázaro Cárdenas, Presidente Comunista. Tomo II, Salvador Abascal Infante
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La Revolución cambia cambia de táctica según las circunstancias, y aun a veces devora a sus propios hijos, pero jamas cambia de finalidad: la negación del Orden Sobrenatural, para lo cual, para hacerlo imposible, se ha propuesto destruir el Orden Natural, porque el Orden Sobrenatural supone el Natural.
Y como la ciudadela del Orden Natural es la familia, la destrucción de la familia es el principal objetivo inmediato de la Revolución. Lo mismo le está sirviendo para ello la pobreza que la riqueza: para la pobreza no hay ya más desquite que el placer sexual; Y para la riqueza no hay mayor disfrute que toda clase de goces sensuales.
Matrimonio "por la Iglesia", adulterio "estable" y unión libre tienen ya in solo objetivo: el placer, que de fugitivo se quiere convertir en permanente. Y sus frutos tienen que ser el trastorno mental y nerviosos de los pocos hijos que aún nacen, el divorcio, el asesino aborto, la esterilización homosexualidad: la anarquía moral y social.
Esta catástrofe moral es el fruto forzoso y amargo de la Revolución trifásica: protestante, "liberal" y marxista. Pero ha tenido ella sus líderes, y de éstos en México se destacan dos: Benito Juárez y Lázaro Cárdenas.
Ellos dos son los principales responsables porque han sido quienes más eficazmente han luchado contra el Orden Sobrenatural con sus "leyes"e instituciones revolucionarias, hasta dejar desamparado el Orden Natural, fácil presa ahora de los embates del Infierno mediante la propia Revolución, manejada en gran parte por la Masonería, y ésta, a su vez, por el Judaísmo Internacional.
